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Primer encuentro de personas LGBT de Colombia y Venezuela

El respeto y reconocimiento de nuestros derechos no tiene límites.

Caribe Afirmativo realizó el primer encuentro de personas LGBT de Colombia y Venezuela con miras a crear lazos de hermanamiento para el compartir de experiencias, fortalecimiento de liderazgos y hacer un llamado a la unidad en medio de la diversidad.

Para Caribe Afirmativo es pertinente que desde la región se brinden espacios de participación a personas LGBT extranjeras y que así mismo se les brinden las garantías y protección a sus derechos; reconocemos que históricamente han existido cercanías entre ambos territorios (Colombia- Venezuela) y que a través del tiempo se ha fortalecido y la actual crisis migratoria no puede ser un motivo para negar derechosa los extranjeros, por el contrario es la oportunidad para se generen políticas migratorias incluyentes que le permitan a las y los venezolanos acceder en igualdad de condiciones a los servicios del Estado.

Ver también: El drama que viven personas LGBTI de Venezuela en el Caribe colombiano (https://caribeafirmativo.lgbt/2017/04/20/drama-viven-personas-lgbti-venezuela-caribe-colombiano/)

En los últimos años la situación política, social y económica de Venezuela se ha deteriorado y el país vecino pasa por situación que ha generado la migración de miles de personas que a diario atraviesan por la frontera en busca de empleo, alimentos, servicios médicos, en últimas mejor calidad de vida, si bien muchos ingresan de manera legal al país, existe otro gran número de personas que ingresan de manera ilegal, perdiendo así los beneficios que hasta ahora el gobierno colombiano ha creado para ayudar a quienes ven en Colombia el territorio para emprender sus proyectos de vida.

Si bien las ciudades fronterizas son espacios de transito binacional las situación antes mencionada ha generado que en el caso de municipios como Maicao, Riohacha, Cúcuta y Arauca las personas de nacionalidad venezolana decidan quedarse en el territorio colombiano buscando restablecer su condición personal y familiar. En unas ciudades que no cuentan, ni con infraestructura, ni con acciones gubernamentales oportunas para atender sus demandas.

Entre el gran  número de personas venezolanas que atraviesan la frontera también ingresan a Colombia personas Lesbianas, gais, bisexuales y trans que buscan  espacios de respeto y reconocimiento a sus derechos. Y han sido los colectivos y liderazgos LGBT los puntos de referencia no solo para generar espacios de socialización sino y sobre todo para buscar  protección y servicios que les permita regular su vida en el país.

La Casa de Paz de Maicao, es el lugar donde personas LGBT de Colombia y Venezuela se encuentran para participar de los distintos procesos que en este espacio se imparten, esto ha creado cercanías y hermanamiento entre personas que han vivido circunstancias de discriminación, agresiones físicas y verbales, violencia, expulsión del uso del espacio público, algunas expulsión de sus lugares de residencia y hasta de sus familias, por estas y otras razones creamos el primer encuentro de hermanamiento de personas LGBT de Colombia y Venezuela para reconocernos como mujeres y hombres que a diario resisten ante una sociedad que no reconoce nuestros cuerpos, nuestras identidades, y que por otro lado persiguen y victimizan a quienes aman y sienten diferente, llegando así hasta “quitarles la vida”, por eso, en Maicao y Riohacha pintaron sus manos sobre telas blancas, para manifestar que existen cadenas de unidad en medio del machismo, la pobreza y la exclusión, para enviar un mensaje al resto de la ciudadanía que desde las persona LGBT se pueden crear escenarios de encuentro, fraternidad, solidaridad, y sororidad para invitar al resto de la ciudadanía que respete a personas con orientaciones sexuales e identidades de genero diversas en el territorio.

Ilustración 1 Personas LGBT de Colombia y Venezuela

En grupos focales de Maicao y Riohacha reconocimos que como personas LGBT  en Colombia y Venezuela aún existen acciones violentas e imaginarios negativos hacia personas con orientaciones sexuales e identidades de género diversas que limitan el goce efectivo de sus derechos, reconocimos también que nuestras compañeros y compañeras LGBT día a día resisten a tales acciones y que en lugar de atacar con odio, responden con su silencio, las jornadas realizadas nos dejaron como aprendizaje que tenemos en común la resistencia, fortaleza y las ganas de hacer de nuestros territorios escenarios de paz y de sana convivencia, por eso creamos una bandera con los colores patrios de ambas naciones, llevando así a pintar con nuestras manos y enunciando nuestros deseos para hacer de Colombia y Venezuela países que reconocen y respetan la diversidad sexual.

Este primer encuentro se convierte en el inicio de un proceso de empoderamiento ciudadano que tiene como retos la ciudadanía multicultural, la exigencia de los derechos más allá de las fronteras y la construcción de espacios vitales donde desde el afecto y el reconocimiento, el dolor y el miedo que causa la migración, sumados a  las expresiones de prejuicio y estigmatización que sufren las personas LGBT puedan ser superados y le propongamos a la región y el país, unas acciones de activismo, exigibilidad de derechos y ciudadanía plena, que nos hermanen por igual a Colombianos y venezolanos LGBT