Derechos Humanos

Caribe Afirmativo rechaza la doctrina militarista y represiva liderada por el Gobierno Duque, y exhorta al Gobierno colombiano al diálogo y la concertación

La concertación es parte fundamental de una sociedad democrática. El Gobierno colombiano, en cabeza de Iván Duque, no puede seguir cerrando sus oídos e ignorando las propuestas de cientos de miles de personas que, en los últimos 21 días, e incluso desde noviembre de 2019, han expresado su descontento por el abandono estatal que han sufrido.  Como organización de la sociedad civil, pedimos al Gobierno que se siente con los y las manifestantes, particularmente los jóvenes, y escuche sus demandas. No es tiempo de demostrar fuerza, es momento de concertar.

 

Barranquilla, 19 de mayo de 2021. CARIBE AFIRMATIVO mira con preocupación el despliegue nacional de la Fuerza Pública en el que se busca, en palabras del presidente Iván Duque, desplegar en amplitud la capacidad operacional de la Fuerza Pública. Vemos con cuidado este tipo de declaraciones, en que el Presidente de la República legitima la acción violenta por parte de la Fuerza Pública, enfrentando a quienes se manifiestan pacíficamente en todo el territorio nacional. Si bien los temas de desabastecimiento deben ser resueltos para garantizar el derecho a la alimentación hacia todas las ciudades y municipios del país, el método principal de garantizar el flujo de mercancías y alimentos no debe ser el uso de la fuerza, sino la concertación y la coordinación con las personas que se manifiestan.

Dicho esto, es importante que el Gobierno Nacional dé prioridad a la negociación y la concertación con los y las manifestantes. El diálogo y la experiencia de concertación que tiene el Gobierno Nacional, así como otras instituciones como la Defensoría del Pueblo, la Procuraduría General de la Nación, e incluso el Ministerio del Interior, deben ser protagonistas en las actuales manifestaciones, y no el actuar de la Fuerza Pública.

No está de más recordar que la Policía Nacional y demás estamentos de la Fuerza Pública colombiana han estado principalmente envueltos en un contexto de conflicto armado interno, por lo cual no están adecuados institucionalmente en la protección y acompañamiento institucionales a manifestaciones pacíficas, sino que han estado acostumbrados al uso de la fuerza institucional en contra de quienes se manifiestan. Tal situación fue reconocida en el Acuerdo Final firmado en el Teatro Colón, en que el Estado colombiano se comprometió con reformar la Fuerza Pública colombiana. Sin embargo, y a pesar del reconocimiento institucional de esta situación, la Policía y otras organizaciones armadas como el ESMAD siguen siendo los primeros agentes del Estado en encontrarse con los manifestantes, en vez del Ministerio Público y el Gobierno Nacional.

Desde Caribe Afirmativo exhortamos al Presidente de la República a ser proactivo en el diálogo, y a darle prioridad a este y no a las acciones violentas y de fuerza con las cuales ha respondido a las peticiones de quienes se manifiestan pacíficamente en el territorio nacional. Su respuesta debe estar alineada con el respeto a los derechos humanos, por lo que pedimos categóricamente que cese la violencia estatal en contra de los y las manifestantes que, hasta el día de hoy, según Temblores ONG, han causado 43 homicidios presuntamente cometidos por la Policía Nacional, y alrededor de 2 387 casos de violencia policial, incluyendo casos de violencia sexual en contra de mujeres y niñas.

Finalmente, resaltamos el poder de la concertación para resolver las diferencias que tenemos. Prueba última de tal capacidad fue el proceso de negociación con las antiguas guerrillas de las FARC, con las cuales el Estado colombiano luchó durante más de 50 años, sin lograr el éxito militar. Gracias al diálogo entre el Gobierno y este grupo armado, se logró parar el derramamiento de sangre y la guerra por motivos políticos, integrando a este grupo armado en la sociedad y dejándonos un documento como lo es el Acuerdo Final, una hoja de ruta a través de la cual se busca solucionar los temas de fondo que causaron la guerra.

Un Gobierno con convicción y con voluntad política de llevar a cabo el diálogo puede lograr crear espacios de concertación y de construcción de país. Por el contrario, un gobierno guerrerista solo logra profundizar las heridas que la sociedad colombiana tiene.