Derechos Humanos

Joven activista barranquillera es amenazada por denunciar a grupo de Telegram en el que se divulga contenido sexual

27 de abril de 2021: La semana pasada una estudiante de comunicación y periodismo dio a conocer a través de sus redes sociales un grupo de Telegram que se denomina Babados Killa, un grupo con más de 11 mil integrantes de la ciudad de Barranquilla, siendo todos varones en el que comparten contenido sexual de mujeres y menores de edad. Además de la gravedad de la situación y de que esas imágenes son divulgadas sin el consentimiento de las víctimas y que muchas de ellas han pedido ayuda a otras mujeres y entidades para sancionar a estos hombres. Recientemente la misma estudiante que compiló la información y decidió denunciar está siendo amenazada de muerte por parte de estás personas.

Este asunto revela el permanente riesgo en el que están las mujeres y la facilidad con que una imagen divulgada se puede convertir en motivo agresión y acoso sexual. Si bien es cierto la violencia escala, tal cual como se evidencia en las conversaciones de este grupo en el que, al verse expuestos a nivel público, su salida más fácil fue amenazar a la joven activista, a quien la que han buscado varias mujeres víctimas pidiendo ayuda. De acuerdo con la denunciante en este grupo se pueden encontrar tres tipos de contenido: pornografía comercial, contenido sexual no autorizado, que ha sido divulgado, hackeado o robado y en tercer lugar pornografía infantil.

Otro hecho aberrante es como piden contenido y lo extraen de las redes sociales de las víctimas, y también solicitan imágenes de mujeres con nombres específicos. A su vez  hablan de violencia y de cometer actos como violación y feminicidio enmarcado en un contexto jocoso, donde la agresión y la violencia sexual hacia la mujer está legitimada. Actualmente las víctimas están sufriendo situaciones de extorsión, bajo la premisa de la eliminación de su contenido y no seguirlo compartiendo en estos grupos, dicho contenido fue obtenido por medio de parejas, familiares, conocidos. Así las cosas, estos criminales les exigen cuotas económicas con tal de no difundir estas imágenes en el grupo, las cuales, con dinero o sin él, siguen divulgando.

El llamado de la denunciante hacia otras mujeres que están siendo víctimas de estos hechos es a no quedarse a calladas, a denunciar y alzar la voz para eliminar este grupo y que está situación no se repita, porque mujeres adultas, niñas y jóvenes están en situación de riesgo. Esta denuncia se dio el 23 de abril y las amenazas hacia ella no han cesado, debido a que en las últimas horas ha recibido mensajes que contienen amenazas y atentan contra su vida y su bienestar emocional.

Este hecho obedece a una violencia estructural que de acuerdo con el portal periodístico La Silla Vacía[i]  se revelan características de la “pedagogía de la crueldad”, concepto de la académica argentina Rita Segato, en el que se refleja la obsesión de la violencia machista con el cuerpo de la mujer y su necesidad de cosificarlo y usarlo como mercancía sexual, que si lo vemos desde un espectro de la violencia histórica que se vive en Colombia, la virtualidad favorece para que hombres puedan ejercer estás violencias bajo el anonimato. Estas violencias son un hecho político, cultural y estructural, cuya carga simbólica descarga un mensaje de odio hacia la mujer y la legitimación de juzgarla, maltratarla y cuestionar su comportamiento en el ámbito público.

Que sean 11 mil hombres revela la gravedad de estos hechos y la naturalización de la violencia hacia lo que esta asociado a lo femenino, se enaltece entonces la hegemonía de una cultura patriarcal y a su vez se normalizan estas situaciones porque culturalmente hablar de la mujer, cuestionarla, criticar sus cuerpos y comportamiento para el disfrute y el chiste, es incluso contenido de las cadenas radiales de entretenimiento que son escuchadas por la gran mayoría de jóvenes.

Se identifica entonces un pacto patriarcal, pues entre hombres hay una hermandad masculina en la que se protegen entre sí y se cubren las espaldas frente a sus actos, tal cual lo evidencia este grupo de hombres, que al verse denunciados en redes sociales proceden a taparse entre sí y negar sus acciones, es entonces una forma de afianzamiento y reafirmación que se basa en pactos de silencio y complicidad.

Desde Caribe Afirmativo como organización de la sociedad civil que defiende los derechos humanos exigimos a las autoridades locales en Barranquilla que se brinde protección a está joven activista que denuncia estos hechos y se atiendan los casos de las mujeres que son víctimas para que estos hombres que incurren en estás acciones criminales reciban sus respectivos castigos. A su vez hacemos un llamado a la reflexión sobre las prácticas machistas insertas en nuestra cotidianidad, a cuestionarlas, erradicarlas y desnaturalizar está violencia histórica arraigada a décadas de conflicto que recaen en las mujeres, en la vulneración de sus derechos y cosificación de sus cuerpos

[i] Tomado de https://lasillavacia.com/silla-llena/red-social/la-cofradia-de-los-machos-sobre-babados-killa-77995