CARIBE AFIRMATIVO EXPRESA SU APOYO A LOS LIDERAZGOS LOCALES Y SU PREOCUPACIÓN POR LAS ACTUACIONES DEL ESTADO.

Hoy por hoy, bajo la coyuntura de implementación de la paz, es cada vez más necesario repeler las acciones de los grupos armados emergentes identificados como disidencia de las FARC y Bandas criminas o BACRIM(s). Asimismo, con la misma urgencia, es vital el funcionamiento correcto de los medios de protección puestos a disposición de la ciudadanía, ello debido a la gran importancia que reviste el garantizar y proteger los derechos de las personas, especialmente, aquellos asociados a la seguridad personal, la integridad física y la vida.

 

Caribe Afirmativo en una expresión de aliento a aquellos líderes y aquellas lideresas sociales, personas pobres, activistas de derechos humanos, y hermanos y hermanas LGBT, de toda persona considerada “objetivo” del mal denominado “limpieza social”, manifiesta su rechazo a las constantes amenazas que los grupos armados ilegales han venido emitiendo en contra de la población civil. No siendo lo único, expresamos nuestra preocupación por el proceder y el actuar administrativo de las autoridades llamadas a salvaguardar la seguridad personal y vida de las personas que valientemente hacen frente a la indefensión que dichos grupos procuran imponer con mucha fuerza sobre la vida de sus mal llamados, “objetivos”. Así, somos dolientes de la situación a la que hoy en día ARIEL se mantiene expuesto/a por causa del accionar de las bandas criminales, pero también, por causa de las tardías e insuficientes intervenciones de las autoridades.

 

ARIEL: HISTORIA DE AMENAZAS Y RIESGOS.

ARIEL es una persona trans, reconocida como líder/lideresa social y presidente/a de una fundación cuyo objeto misional se encuadra en la lucha por los derechos humanos LGBTI. No obstante, en el año 2016, ARIEL fue víctima de amenaza en su localidad por parte de una banda criminal1, atendiendo a la gravedad de la amenaza, el caso fue comunicado a las autoridades competentes -Fiscalía, Policía, Defensoría del Pueblo y Ministerio del Interior por medio de la Unidad Nacional de Protección-, lo que provocó inicialmente el contacto inmediato y la puesta en marcha de los procesos de evaluación y valoración de riesgo para estudiar el caso. Sin embargo, la respuesta de las autoridades se tomó varios meses después en el año 2017. En dicha respuesta se decidió dotar a ARIEL de (1) chaleco blindado, (1) medio de comunicación y (1) botón de ayuda, explicándole que su valoración de riesgo extraordinario era cercana al 51% y por tal razón la protección se limitaba a la entrega de tales elementos.

Al día siguiente de la dotación de medios de protección, ARIEL recibió un panfleto de amenazas debajo de su puerta, y tiempo después sufrió el llamado a su puerta de actores armados que le amenazaban con dispararle a través de la puerta y asesinarle. Frente al peligro -el cual no cesó durante los siguientes 8 minutos-, ARIEL, presionó el “botón de ayuda” y quedó a la espera del contacto de las autoridades, quienes no dieron atención alguna la señal de alerta. ARIEL no sólo no recibió protección, sino también sufrió la angustia de presenciar a sus agresores marcharse de su puerta con tranquilidad absoluta.

ARIEL, se vio nuevamente en la obligación de poner de conocimiento a las autoridades sobre los “nuevos hechos”; y semanas después, la UNP le comunica apenas haber iniciado un proceso de revaluación sobre su nivel de riesgo, esto sin proporcionarle a ARIEL alguna mejora sobre sus medios de protección. Movido por la reacción tardía -y todavía insuficiente- de las autoridades, ARIEL interpuso una acción de tutela anexando los registros documentales de las amenazas denunciadas y el relato de los hechos sufridos por los actores armados que acudieron a su puerta, todo esto para encontrar una respuesta negativa por parte de un Juez, que consideró que no habían “elementos de juicio suficientes” para que la tutela procediera como medio de protección entre tanto la UNP diera respuesta sobre su caso. El juez afirmó además que ARIEL contaba con medios de protección acorde a su nivel de riesgo, y que al existir la disponibilidad de tramitar ante la UNP recursos y peticiones para la revaluación del riesgo, la tutela venía a ser improcedente pues existen otros medios de defensa.

Ahora bien, el contraste de las actuaciones del Estado, especialmente las decisiones de los jueces, es ¿Cómo justificar el actuar tardío de las autoridades que hacen caso omiso o no prestan atencón al uso de los medios de protección y solicitudes de ayuda? ¿Cómo valoran los jueces, la no existencia de “criterios de inminencia” o de “urgencia”, cuando son la vida y la seguridad personal los derechos que se encuentran en peligro? ¿Cómo exigir la búsqueda de pruebas sobre la “inminencia” de un peligro a personas en condición de vulnerabilidad y en circunstancias de indefensión que amenazan con su vida misma? Finalmente, ¿Cómo se opta por desconocer los contextos actuales y nuestra memoria histórica compuesta por un proceso de “aniquilación” contra la diferencia, integrado a su vez por extenso compendio de relatos de homicidios, torturas, agresiones, amenazas y lesiones en contra de las personas que ostentan una orientación sexual e identidad de género diversa?

Caribe Afirmativo expresa con preocupación la superficialidad de algunas instituciones del Estado, que desconocen las calidades y criterios de especial protección que revisten a una persona LGBT, y al mismo tiempo, Defensores de Derechos Humanos; y también, las políticas y directrices que en el contexto actual de implementación del acuerdo de paz, invitan a priorizar el fortalecimiento de los programas de protección individual y colectiva de líderes y lideresas de organizaciones y movimientos sociales y defensores y defensoras de derechos humanos, con consideración de los enfoques diferenciales basados en género (ver: Acuerdo Final, artículo 2.1.2.2.).

Es importante recordar y hacer memoria permanente sobre la lucha por el reconocimiento de los derechos de las personas LGBT, la cual en el contexto colombiano y del conflicto armado se ha conducido por periodos de violencia recrudecida, destacando los procesos que nacieron como respuestas a dichos eventos; pero también, gracias al impulso de los liderazgos individuales y colectivos mediante los mecanismos de participación política y movilización ciudadana, los cuales hoy y siempre merecerán debido reconocimiento.

Despojándose del papel de parte que le asigna a la Corporación Caribe Afirmativo en el caso de ARIEL, y procurando no caer en el vicio de construir opiniones parcializadas y suplir el rol al que está llamado la justicia tomar -recordando los mecanismos de impugnación y doble instancia-. Caribe Afirmativo encuentra esencial y por ello destaca, la creación de escenarios de trabajo mancomunado para la construcción de paz, así también para superar las barreras y obstáculos que sobrevienen en ocasiones al ejercicio de la función pública y la administración de justicia.

Hoy en día, diversas instituciones -por iniciativa de la alcaldía- trabajan conjuntamente en el caso de ARIEL, diseñando estrategias para lograr una intervención adecuada e inmediata por parte de la UNP, o por lo menos, la implementación de un esquema de protección idóneo por medio de la policía y otras autoridades que guarden competencia sobre el asunto.

Caribe Afirmativo


1 Los nombres, condiciones de tiempo, modo y lugar, y los sujetos y actores intervinientes, han sido modificados o suprimidos a fin de guardar confidencialidad y procurar no comprometer la seguridad de nuestr@ usuari@.

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