Grupos poblacionales del Caribe hacen propuestas a la Comisión de la Verdad

Líderes sociales formaron varios grupos para hacer las propuestas a la Comisión de la Verdad.

Organizaciones de víctimas del conflicto, grupos de mujeres, indígenas, afrodescendientes y personas LGBTI del Caribe colombiano, se reunieron este jueves 27 de julio en Barranquilla para discutir sobre el punto 5 del Acuerdo de Paz, que trata sobre las víctimas. Proponen, entre otras cosas, que se cree un movimiento de reclamantes por la verdad.

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Las organizaciones defensoras de derechos humanos, líderes, lideresas, activistas y movimientos universitarios suscribieron este jueves 27 de julio un acta en el que han realizado varias propuestas para la Comisión de la Verdad (CEV). El evento, que se realizó en el Hotel Puerta del Sol de Barranquilla, sirvió para discutir sobre el proceso de reconstrucción de la verdad y la memoria territorial en el Caribe colombiano, y para promover la garantía de la participación de las víctimas, las organizaciones sociales y los grupos poblacionales. En el marco de esta reunión, los participantes analizaron el futuro funcionamiento de la CEV en el territorio, e hicieron las siguientes propuestas:

  1. La CEV debe tener presencia institucional en los territorios. En ese sentido, deben crearse oficinas subregionales, que funcionen como un espacio de encuentro de organizaciones y de agentes del Estado. Estas pueden funcionar en las capitales de los departamentos, y articularse a través de enlaces con los distintos municipios.
  2. Esas oficinas subregionales deben organizar mesas de trabajo departamentales o subcomités departamentales, que se reúnan periódicamente. A su vez, deben organizar nodos voluntarios y grupos focales en las veredas y corregimientos más apartados, que han padecido los efectos de la violencia. En estos espacios también deben participar las organizaciones de la sociedad civil, las víctimas, las juntas de acción comunal, la academia (universidades y semilleros de investigación) y el funcionariado público. Las oficinas subregionales deben contar con enlaces territoriales, que articulen el trabajo con las víctimas, la Mesa por la Verdad y la CEV.
  3. La CEV deberá garantizar la participación de grupos poblacionales ampliamente afectados por el conflicto (víctimas, mujeres, grupos étnicos, personas en situación de discapacidad, personas LGBTI, sindicatos, campesinos, jóvenes, comunales, sujetos de reparación colectiva, entre otros) en los procesos de reconstrucción de la verdad territorial. En estos espacios debe garantizarse el principio de paridad.
  4. La CEV debe realizar un proceso de formación que permita dar a conocer sus funciones y sus planes de trabajo en los territorios.
  5. La CEV debe construir informes regionales, a partir de procesos amplios de participación que permitan escuchar las voces de las víctimas y representarlas de manera fidedigna, garantizando sus derechos desde un enfoque integral (que incluya acompañamiento psicosocial).
  6. La CEV debe rendir cuentas públicas periódicamente a la sociedad.
  7. La CEV debe realizar pedagogía para dar a conocer sus informes. Además, debe realizar actos simbólicos y representaciones culturales que permitan difundir ampliamente la memoria reconstruida participativa y colectivamente.
  8. Los informes de la CEV deben incluir las versiones y aportes de las víctimas y también de los victimarios. Las narraciones de ambos no deben ser alteradas.
  9. La CEV debe garantizar que en sus procesos estén integradas personas de los distintos grupos poblacionales y de los diferentes territorios del país. Además, debe garantizarse el principio de paridad.
  10. Los procesos de reconstrucción de verdad y memoria deben analizar y respetar el funcionamiento de los sistemas de justicia y las prácticas de solución de conflictos de grupos étnicos y comunidades en los territorios.

Grupos de estudiantes y académicos también hicieron parte de esta discusión.

En este marco, los participantes proponen las siguientes estrategias:

  1. Crear mesas temáticas por sector poblacional para garantizar el enfoque diferencial.
  2. Reconocer los contextos construidos por las Mesas por la Verdad, la academia y las organizaciones sociales de cada departamento antes de construir una historia regional y nacional.
  3. Realizar un mapeo de los liderazgos, los procesos y las organizaciones sociales de los territorios, para establecer alianzas con ellos y ellas en el marco del funcionamiento de la CEV.
  4. Construir planes de trabajo a través de procesos amplios de participación con liderazgos, procesos ciudadanos y organizaciones sociales de los territorios, que ofrezcan una línea metodológica.
  5. Realizar un inventario amplio, con la participación de diferentes expresiones, que sistematice la información que ha sido recopilada por organizaciones y movimientos sociales en los territorios. A su vez, partir de una línea base que tenga en cuenta los hechos victimizantes sobre los cuales existen informes, estudios, archivos o procesos de memoria previamente realizados. Este inventario debe permitir desagregar la información por hechos victimizantes por territorio. Esta información debe ser protegida.
  6. Las oficinas subregionales deben institucionalizarse a través de decretos.
  7. Realizar bases de datos regionales.
  8. Garantizar procesos de memoria viva en las comunidades, que permitan visibilizar los resultados de los informes a través de creaciones o expresiones simbólicas, artísticas y culturales, construidas con participación de las víctimas. A su vez, se pueden establecer alianzas de trabajo con emisoras comunitarias y universitarias para difundir narraciones, reconociendo la importancia de la tradición oral en el Caribe y en ciertas comunidades.
  9. Realizar grupos focales con víctimas, procesos y organizaciones sociales en los territorios.
  10. Garantizar que se realicen procesos para recolectar la información de archivos oficiales, particularmente de la Fuerza Pública.
  11. Establecer alianzas con instituciones educativas y académicas que pueden aportar desde la construcción investigativa y también prestar espacios físicos de trabajo.
  12. Promover la cátedra de la paz en instituciones educativas y académicas.
  13. Apoyarse en movimientos universitarios y estudiantiles para realizar pedagogía de paz.
  14. Financiar las formas y espacios de participación de la sociedad civil en el proceso de construcción de paz articulado al funcionamiento de la CEV.
  15. Reconocer las formas de violencia que han sido invisibilizadas, como la violencia de género.

Entre los riesgos que enfrentará la CEV en la región Caribe, los participantes reconocen:

  1. El centralismo de la Comisión de la Verdad y los y las comisionadas. La construcción de la verdad no puede ser un trabajo a distancia o meramente desde la academia.
  2. La inseguridad y la presencia de grupos armados ilegales en los territorios.
  3. Las amenazas desde agentes del Estado, empresas y terratenientes.
  4. Las amenazas y problemas de seguridad que puedan enfrentar los reclamantes de verdad.
  5. La ausencia de vías e infraestructura que faciliten o permitan el acceso a territorios apartados.
  6. La falta de pedagogía y sensibilización de la sociedad.
  7. La fragmentación de las fuentes de información.
  8. Los intereses privados en el marco de instituciones como las Mesas de Víctimas.
  9. La corrupción de las élites políticas que concentran el poder en la región.
  10. La revictimización y estigmatización que pueden enfrentar los diferentes actores del conflicto.
  11. La generación de asistencialismo en las víctimas.
  12. La consolidación de posiciones negacionistas de los hechos victimizantes.

Durante el taller se rindió un pequeño homenaje al defensor de derechos humanos Bernardo Cuervo, que fue asesinado a principios de junio.

Desde la Mesa por la Verdad nos comprometemos a:

  1. Revisar si existen personas que cumplan con los requisitos para participar en la CEV, para postular 2 o 3 comisionados de la región Caribe.
  2. Presentar una propuesta metodológica con insumos básicos que permitan ofrecer una ruta a la CEV.
  3. Relacionar temas como la concentración de la tierra, las redes clientelistas y las estructuras criminales, entre otros, en la Región Caribe con los hechos de violencia ocurridos.
  4. Repetir el mismo ejercicio realizado el día de hoy en los departamentos y crear Mesas Departamentales por la Verdad.
  5. Articular las Mesas Departamentales por la Verdad y continuar generando encuentros regionales.
  6. Ejercer el control social a través de veedurías ciudadanas territoriales que realicen seguimiento al cumplimiento efectivo de las funciones de la CEV, y la garantía de la aplicación de los enfoques territorial y poblacional.
  7. Acompañar y apoyar las acciones de la CEV tendientes a esclarecer los hechos de violencia e impactos del conflicto armado.
  8. Promover un proceso de preparación y organización de la información que tienen los liderazgos, procesos y organizaciones sociales en los territorios, para facilitar el proceso de sistematización posterior, que incluya formación para la salvaguarda y protección de archivos prexistentes.
  9. Promover la creación de un movimiento de reclamantes por la verdad en la región Caribe.

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