Primer evento de grupos históricamente discriminados sobre el proceso de Paz

Retos de la Sociedad Civil para la Construcción de Paz Reflexiones para el Posconflicto.

Los congresistas Víctor Correa y Ángela María Robledo en el Centro de Formación de la Cooperación Española en Cartagena.

Fue el primer  foro  ciudadano en Colombia  de  grupos  históricamente discriminados  sobre  el  proceso de Paz, que trató de  dar cuenta de  que  manera el conflicto armado ha  profundizado su experiencia de  exclusión y  negación de  derechos.

De  este  evento quedó  instituida  una Mesa de Trabajo permanente acompañada  por  Caribe  Afirmativo  de  mujeres, LGBT,  índigenas y  afrodescendientes (grupos históricamente  discriminados en el pais);  quienes  harán seguimiento al  proceso y exigirán que los  acuerdos de paz, tanto con las  Farc, como con el  ELN,  garanticen la superación de la discriminación,  la homofobia,  la misoginia y  el  racismo como prerequisitos para  vivir en una  sociedad en Paz.

Ante los nuevos retos que enfrentará el país en un eventual posconflicto, la corporación Caribe Afirmativo y la fundación Friedrich Ebert Stiftung (Fescol), realizaron el 7 y 8 de abril dos foros en  Barranquilla y  Cartagena con congresistas de diferentes partidos políticos, gobernantes y líderes de la sociedad civil, para dialogar sobre los retos y desafíos que surgirán  a la sociedad civil,  del  Caribe apenas se firme el acuerdo de paz entre el gobierno y la guerrilla de las Farc y  el ELN.

En Cartagena con un auditorio con más de 220 asistentes y  en Barranquilla con la presencia de más de 180 ciudadanos, el diálogo ciudadano de los  grupos históricamente discriminados, puso en el centro  de sus preocupaciones  la  construcción de la paz; y como prerequisito para  ésta la  urgente  necesidad que  tiene el  Estado de  superar los  actos de discriminación y exclusión promovidos por la construcción identitaria, sexual o  social de la ciudadanía.

La metodología implementada constó de cuatro momentos: un primer momento en el que los directores de Fescol, Lothar Witte, y de Caribe Afirmativo, Wilson Castañeda, saludaron al público asistente y mostraron interés de continuar realizando actividades similares en la capital del Atlántico; el segundo momento y aspecto central de la jornada fue un panel en el que participaron los congresistas de la comisión de paz y el gobernador del Atlántico, moderado por la psicóloga Claudia Ayola; el tercer momento se enfocó en las preguntas del público; y se concluyó con la obra de teatro ‘El Hombre X’, presentada por el colectivo Baúl Polisémico.

El objetivo de este espacio fue escuchar a miembros de la Comisión de Paz del Congreso de la República, como al senador Iván  Cepeda Castro, del Polo Democrático Alternativo,  Angela  María  Robledo, del  partido Verde, y el representante a la Cámara por Antioquia, Víctor Correa, sobre el blindaje legal y la legitimidad que revisten los acuerdos entre el gobierno y los miembros de las Farc y  el  ELN, para que la ciudadanía sea depositaria de herramientas reales que fortalezcan su participación ciudadana y garantías de vida digna.

Se contó además con miembros de la sociedad civil que han luchado por la garantía de derechos de los grupos poblacionales históricamente vulnerados en el marco del conflicto armado, como es el  caso de  Soraya  Bayuelo,  lideresa  del Colectivo de  Comunicaciones  de  los Montes  de María y  el gobernador Eduardo  Verano de la  Rosa  y Jorge  Cárcamo, asesor de Paz de la gobernación  de Bolivar. quienes se encargaron de realizar reflexiones desde el territorio para la sostenibilidad de la paz tanto de la  responsabilidad  del estado regional como  de las  exigencias  de la sociedad civil para que  el proceso  de Paz garantice  la igualdad real a  la ciudadanía y  condiciones  de  vida digna.

Este evento planteó metas a la sociedad civil del Caribe, con el fin de superar necesidades históricas para legitimar el Estado Social de Derecho, tales como derechos integrales y autonomía para las mujeres,  ciudadanía plena para víctimas del conflicto armado, reconocimiento, respeto a los pueblos afrodescendientes e indígenas, espacios incluyentes para personas en situación de discapacidad, e igualdad de derechos para las personas LGBTI.

Caribe  Afirmativo viene  promoviendo desde la  región, la  reflexión, participación y  la construcción de  propuestas desde los sectores poblacionales para la construcción  de paz,  siendo  conscientes que  la injusticia social, la  discriminación  y  la falta  de  garantías reales para la  igualdad, son  problemas que  se  deben  resolver  de  manera  inmediata e integral  para  que la  transición del  conflicto a la  paz sea el escenario  ideal para  la ciudadanía plena  y  el reconocimiento de  derechos  a todos los grupos poblacionales que  son quienes  en  Colombia han sido  mayormente  afectados por  los fenómenos del conflicto armado.

Este diálogo es el primero de una serie de eventos pensados por la corporación Caribe Afirmativo para fomentar el debate sobre temas de ciudad y garantías de derecho de los grupos poblacionales históricamente vulnerables. En una próxima fecha se contará con la presencia del profesor investigador de la Universidad Nacional Alejo Vargas, quien ha tenido una participación activa en torno a los diálogos que se realizan en La Habana.

A lo largo de la conversación realizada con Ayola, los panelistas realizaron énfasis en la necesidad de buscar mecanismos para crear una cultura de paz basada en el respeto mutuo y aceptación de las diferencias, siendo fundamental la concertación entre los diferentes sectores sociales y políticos como única vía para la consolidación de la paz.

Otro aspecto relevante fue el dialogo que se desarrolló en torno al tema de la corrupción, desde la perspectiva de los panelistas, debido a esto se ha generado un fenómeno que desemboca en la poca confianza en las instituciones, ya que si el Estado no genera mecanismos efectivos para la mitigación de las prácticas corruptas, esto seguirá interviniendo en el proceso de paz.

Para los panelistas, a su vez, la desigualdad económica que históricamente ha afectado al país es la principal causante de la guerra, considerando que aquellas personas que optan por la guerra como estilo de vida, lo hacen debido a la falta de oportunidades que la sociedad les ofrece; agregando que el reto más grande que tienen los y las colombianas es el del perdón, convirtiéndose la paz en un reto y una oportunidad para todos y todas.

El Senador Cepeda habló de la necesidad de construir acciones democráticas reales que posibiliten la inclusión en política de diferentes sectores sociales, recalcando que en Colombia no se puede hablar solamente de “el” conflicto armado, ya que en el país se desarrollan una serie de conflictos de diferentes índoles, y sin su gestión y solución es imposible hablar de paz.

Por su parte, Víctor Correa afirmó que el pueblo campesino se encuentra preocupado por la regulación institucional rural, siendo el desarrollo agrario un punto de gran interés para ellos (los y las campesinas); considerando que se han dado muchas inconsistencias y anomalías en los procesos de restitución de tierras en los últimos años.

El gobernador del Atlántico, por su parte, presentó su estrategia de autonomía regional para la consolidación de la paz territorial en la región, buscando retomar su proyecto de “Región Caribe”, que desde su pasada administración ha promovido. A su vez se comprometió con la inclusión y reparación de las víctimas del conflicto armado a través de su Plan Departamental de Desarrollo Atlántico Líder.

El  asesor  de paz de la gobernación de  Bolívar, manifestó su  exigencia de que el Estado asuma un compormiso real  en los  territorios  con el desmantelamiento del Paramilitarismo, las  bandas  criminales y  una política integral de restitución de  tierras; que  permita  a la  ciudadanía  recuperar la confianza en el  Estado.

Por último, todos los panelistas se mostraron de acuerdo en la necesidad de implementar medidas para la construcción de una “Pedagogía de la Paz”, en donde todas y todos los colombianos puedan transformar sus imaginarios, centrándose en aspectos como la reconciliación y respeto.

El  debate  presentó cuatro puntos  álgidos:

  1. el Senador Ivan Cepedá y el Representante  Correa llamaron la atención  sobre el rearme paramilitar en el caribe que  tuvo su máxima  expresión en el paro armado  promovido por el Clan  Úsuga y la manera como sus practicas  se han convertido en  agenciadoras de proyectos  narcotraficantes  al servicio de grandes redes de   empresarios y políticos que  viven de la guerra.
  2. la Representante  Robledo, ante  la insistencia de un sector del público que  increpaba  la  falta  de resultados frente al proceso de  paz,  advirtio que no entendia  la  paciencia  de lso sectores más conservadores  y  criticos  frente a la guerra y su impaciencia  en relación al proceso de  paz,  que  avanza  con un buen ritmo en comparación con  lo que se esta poniendo en   juego.
  3. el gobernador Verano de la  Rosa y  el  asesor   Cárcamo de la  gobernación de  Bolívar, manifestaron   una  triple exigencia al gobierno  nacional para  la  Paz:  a) que sea desde las  regiones la planificación del proceso de paz de la mano de los  gobernantes y  con un amplio concurso de la sociedad civil; b) que  se  aproveche el escenario del posconflicto, para  superar situaciones    estructurales del país tales como la pobreza, el  subdesarrollo y la  inequidad que  marca fuerte en el caribe  colombiano y  c) que se  reconozca  que el  centralismo  administrattivo, ha  sido  uno de los responsables del conflcito y  que  se  activen  acciones  inmediatas  de descentralización, autonomía  territorial y  respeto  a los  procesos  regional, garantizando lso recursos  adecuados para  ello.
  4. Por tratarsede un espacio conovcado por los sectores sociales LGBT; y por coincidir con la fecha de la  aprobación del  matrimonio igualitario;   tanto congresistas, como gobernador y   asesor; aprovecharon sus  intervenciones para  reconocer que  actos, como  la aprobación del matrimonio  igualitario por parte de la  Corte  Constitucional son mensajes de Paz, pues estan aportadno  a reducir  la  discriminación estructural,  la  exclusión social, los  prejuicios y  la  homofobia que  han permitido   escenrios de  guerra y validado expresiones  de  violencia.  “A buena  hora; dijo el   Senador Cepeda,  el pais   celebra con actos  de  igualdad la  paz y    da una leccion a  quienes  con  exclusión y discriminación quieren perpetuar la  guerra”. E  invitó a  sus compañeros del  Congreso a  blindar los  derechos de los  grupos poblacionales, ante presiones  internas y  externas, que aun  no asumen un compromiso con el Estado Social de  Derecho.

Los participantes de la región  Caribe pertenecientes a las  organizaciones  sociales, presentaron  algunas  propuestas en los  plenarios, desde  Caribe  Afirmativo, se advirtió que  para  el  fin del conflicto  tanto los reinsertados de las  FARC EP, como el sistema  militar  debe ser garante de los derechos humanos  y no pueden  jugar con categorías como afectación  a la moral social como prejuicios, para  seguir  tratando a los  ciudadanos de grupos poblacionales  como  de  “segunda  categoría”. Además esta  organización que   vela por los derechos de las personas  LGBTI victimas del conflicto armado, solicitó que  los  nuevos Alcaldes y  Gobernadores  deben tener en sus planes de  desarrollo como eje la paz y  articularse a las acciones del Ministerio del Postconflicto.

Las  lideresas y lideres  campesinos de Montes de  María, manifestaron que   en el proceso  de  postconflcito deben  participar los más  afectados de las  regiones  y se  debe  garantizar el acompañamiento de las  plataformas de DDHH y organizaciones que  hagan  veeduría a la verificación del proceso  con participación paritaria y territorial.

El movimiento de  víctimas,  solicitó la  creación  de   oficinas territoriales  para el postconflicto y la  Paz  que trabaje de la  mano con las mesas de victimas con espacio para la sociedad civil

Las plataformas  Caribeñas de derechos  humanos, solicitaron  hacer  mas  efectivas a las  instituciones  que  velan por los derechos  humanos y que se prohíba la discriminación en todas sus formas

Partidos y  representantes  Políticos  en el Foro, manifestaron que a mayor numero de victimas en las regiones, mayor numero de inversiones   en las  regiones para alcanzar la paz. Además advirtieron que la  paz debe ser  vista desde los diferentes territorios de acuerdo a sus necesidades.

Lideres del  movimiento Sindical del departamento Magdalena,  manifestaron que es  urgente frente  a  la  implementación, un compromiso de las  partes  con informes  semestrales desde los territorios que   verifiquen la efectividad de los acuerdos.

En el último día y  como  conclusiones  gruesas del proceso  para presentar ante la  Mesa de  diálogos del gobierno y las  FARC EP, como propuestas de la sociedad civil se planteó:

  • exigir garantías integrales de seguridad en el postconflicto tanto para los reinsertados como para  la sociedad civil, particularmente  para los  defensores de derechos humanos, campesinos, grupos poblacionales y organizaciones sociales y que  el Estado, no vea en ellos, así tengan opiniones contrarias enemigos sino ciudadanos   a quienes debe garantizar sus derechos.
  • Tener como principio básico del postconflicto que la paz se construye desde las  regiones  con las poblaciones  y  con enfoque diferencial, que reconozca y  garantice los derechos de  los grupos indígenas, afro descendientes, las mujeres, las personas LGBTI y en situación de discapacidad. al igual que las condiciones etarias y culturales.
  • Que las etapas  de la  implementación  que sea  consensuada con la ciudadanía para que  ésta haga  veeduría  permanente  del proceso.
  • Asumir un compromiso concreto y  proactivo con  el medio  ambiente, con garantías legales y sociales para  su protección  y  garantizando la autonomía  territorial  de los grupos  indígenas, afro descendientes y campesinos en sus territorios.
  • Que se  erradique cualquier  tipo de  discriminación hacia las mujeres y las personas LGBTI y  que   se eliminen los prejuicios  sociales y morales que van en contravía de los derechos humanos.
  • Buscar para el postconflicto y la construcción de paz, no solo  recursos de  la cooperación internacional, sino, también  proponer recursos internos.
  • Prestar especial atención  a la  prevención y atención de la  violencia  sexual en el marco del conflicto y brindar todas las  garantías a las  mujeres, mayores victimas de la violencia  en el país.

Al final las organizaciones participantes nos declararemos en Asamblea permanente de paz, para:

  1. Hacer seguimiento al proceso de paz desde el Caribe.
  2. Exigir a las partes que los acuerdos y las garantías de restitución deben beneficiar los territorios regionales.
  3. Construir desde el Caribe un proceso ciudadano sin precedentes en el país que hace un informe de verdad para pedir esclarecimiento a las FARC, al ELN y al ejército de las atrocidades cometidas.
  4. Develar y denunciar las afectaciones Cometidas por las FARC, frente 39 En Bolívar y por el ELN bloque Caribe en Guajira y César.
  5. Exigir al estado el desmonte del paramilitarismo y sus estructuras criminales en la región Caribe.
  6. Exigir respeto, protección y garantías al ejercicio de defensa de los derechumanos que realiza la sociedad civil.
  7. Solicitar a los gobiernos locales que los planes de desarrollo sean garantes de paz, inclusión social y ciudadanía plena en especial para más mujeres, indígenas, LGBT y afros afectados por el conflicto armado.

Además hay cuatro situaciones que Caribe  Afirmativo considera importante resolver en el Postconflicto, las cuales son:

Lograr  una  desarticulación real  del modelo  paramilitar que pervive con mucha fuerza en el Caribe  Colombiano y que es el máximo ejecutor  a través de  bandas criminales de  acciones violentas  promovida por la discriminación y la  exclusión.

que el Estado garantice el derecho a la diversidad sexual y la identidad de género como un principio constitucional.

que se garantice en el Postconflicto un estado laico, respetuoso de los derechos humanos y generador de igualdad.

Que los combatientes reconozcan además de crímenes de guerra, actos de violencia contra las mujeres, los LGBT y los grupos étnicos, motivados por discriminación y garantice la reparación y no repetición.

Que el nuevo modelo de sociedad que plantea el proceso de paz sea el de una sociedad plural, liberal, diversa y humanista, donde se garantice que el retorno a la civilidad de los actores armados no recrudezca la violencia y no obligue a las personas LGBT y a las mujeres a invisibilizar su orientación sexual o identidad de género y a los grupos indígenas y afros les respete su autonomía territorial

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